Deseo para nosotras que, cada vez que nos encontremos ya sea en persona o en los espacios que compartimos seamos más empáticas, más cercanas y más cariñosas entre nosotras. A veces vamos por la vida como hormigas, cada una cargando su propio peso, sus luchas y sus preocupaciones… y se nos olvida mirar a la otra con ternura.
No necesitamos juzgarnos de pies a cabeza ni mirarnos con desconfianza. Al contrario: necesitamos reconocernos como hermanas en este camino, tratarnos con respeto, con cariño y con verdad. Porque estamos juntas en esta lucha, aunque muchas veces la vivamos en soledad. Y si no nos apoyamos entre nosotras… nadie lo hará por nosotras.