Hoy quiero reconocer algo que quizá no siempre se ve desde fuera: he seguido avanzando incluso en momentos difíciles. No me rendí, seguí aprendiendo, creando y sosteniendo mi vida paso a paso, con paciencia y coraje.
He construido proyectos, he organizado mis ideas, he cuidado de mí y de otras mujeres desde el cariño… y aunque a veces dude o me sienta frágil, sigo aquí, creciendo y levantándome una vez más.
Me siento orgullosa de este logro, no necesita aplausos, pero es real:
sigo caminando… y eso ya es enorme.